{"id":47,"date":"2007-10-17T08:50:20","date_gmt":"2007-10-17T08:50:20","guid":{"rendered":"http:\/\/anabautistas.org\/portal\/?page_id=47"},"modified":"2021-09-15T14:02:46","modified_gmt":"2021-09-15T14:02:46","slug":"confesion-de-fe","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47","title":{"rendered":"Art\u00ed\u00adculos de fe y doctrina de los Hermanos en Cristo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47#prologo\">Pr\u00f3logo<\/a><\/p>\n<p class=\"Estilo24\"><a href=\"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47#I\">I. La revelaci\u00f3n y la Escritura<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>La Escritura, registro de la revelaci\u00f3n<\/li>\n<li>La Escritura y la Iglesia<\/li>\n<\/ol>\n<p class=\"Estilo24\"><a href=\"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47#II\">II. Dios y la creaci\u00f3n<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>La creaci\u00f3n y la providencia<\/li>\n<li>Las relaciones en la creaci\u00f3n<\/li>\n<\/ol>\n<p class=\"Estilo24\"><a href=\"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47#III\">III. La humanidad y el pecado<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>Libertad de elecci\u00f3n<\/li>\n<li>El origen del pecado<\/li>\n<li>Los efectos del pecado<\/li>\n<li>El individuo ha de rendir cuenta<\/li>\n<\/ol>\n<p class=\"Estilo24\"><a href=\"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47#IV\">IV. Jesucristo y la salvaci\u00f3n<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>La vida y el ministerio de Jesucristo<\/li>\n<li>Muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo<\/li>\n<li>Llegar a experimentar la fe<\/li>\n<li>Nueva vida en Cristo<\/li>\n<li>La vida en el Esp\u00ed\u00adritu<\/li>\n<li>Esperanza de vida eterna<\/li>\n<\/ol>\n<p class=\"Estilo24\"><a href=\"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47#V\">V. El Esp\u00ed\u00adritu Santo y la Iglesia<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>La obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo<\/li>\n<li>La naturaleza de la Iglesia<\/li>\n<li>La vida de la Iglesia: Ordenanzas y pr\u00e1cticas<\/li>\n<li>La misi\u00f3n de la Iglesia: en relaci\u00f3n con el mundo<\/li>\n<\/ol>\n<p class=\"Estilo24\"><a href=\"https:\/\/anabautistas.org\/?page_id=47#V\">VI. Esperanza eterna y juicio<\/a><\/p>\n<ol>\n<li>Fin de esta era y el Regreso de Cristo<\/li>\n<li>La muerte, el Juicio eterno y la Consumaci\u00f3n de todas las cosas<\/li>\n<li>Exhortaci\u00f3n a la fidelidad<\/li>\n<\/ol>\n<hr \/>\n<p class=\"Estilo5\"><span class=\"Estilo28\"><a title=\"prologo\" name=\"prologo\"><\/a><strong>Pr\u00f3logo<\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"Estilo5\"><strong><br \/>\n<\/strong><span class=\"Estilo14\">Como Hermanos en Cristo, nuestros comienzos datan de un grupo conocido como River Brethren (\u00abhermanos del r\u00ed\u00ado\u00bb), que surgi\u00f3 hacia 1778 en el Condado de Lancaster, en Pennsylvania. Nuestros antepasados dieron testimonio de las creencias por las que se destacaban, redactando una Confesi\u00f3n de Fe. La primera declaraci\u00f3n confesional, de 1780, y otras posteriores, reflejan las influencias pietistas y anabaptistas que dieron forma a nuestra manera de entender la doctrina. Unos cien a\u00f1os m\u00e1s tarde los Hermanos en Cristo adoptaron algunos aspectos del pensamiento de Wesley, que se fueron incorporando en declaraciones doctrinales subsiguientes. A trav\u00e9s de los a\u00f1os hemos reafirmado y redefinido nuestras creencias esenciales. En el siglo XX, los Congresos Generales de 1937 y 1961 adoptaron sendas declaraciones doctrinales nuevas. En 1986 decidimos dar forma escrita a nuestra presente creencia y vida. Esto se realiz\u00f3 con sensibilidad y respeto con relaci\u00f3n a nuestra herencia doctrinal. Consideramos que cada declaraci\u00f3n doctrinal anterior de la iglesia tuvo su propia integridad. Al preparar la declaraci\u00f3n doctrinal sostenemos una manera de entender la interpretaci\u00f3n de la Escritura que reconoce (1) la inspiraci\u00f3n e iluminaci\u00f3n del Esp\u00ed\u00adritu Santo; (2) la centralidad de Cristo en la revelaci\u00f3n divina; (3) el Nuevo Testamento como int\u00e9rprete del Antiguo Testamento; y (5) el valor esencial del consenso de la comunidad en el proceso de interpretaci\u00f3n. Es menester leer la afirmaci\u00f3n doctrinal como un todo, puesto que cada una de las secciones est\u00e1 estrechamente relacionada con las dem\u00e1s. Adem\u00e1s, esta es una declaraci\u00f3n resumida de nuestras creencias; el Manual de Doctrina y Gobierno de los Hermanos en Cristo (Brethren in Christ Manual of Doctrine and Government), junto otras publicaciones de la iglesia explica con mayor amplitud nuestra comprensi\u00f3n de la fe b\u00ed\u00adblica y de la vida cristiana. En cada punto, junto a la declaraci\u00f3n doctrinal hay una selecci\u00f3n de referencias b\u00ed\u00adblicas. Puesto que la presente declaraci\u00f3n deriva de la totalidad del mensaje b\u00ed\u00adblico, estas referencias son tan s\u00f3lo ilustrativas de las verdades de la Escritura identificadas en cada secci\u00f3n. El estudio de estos y otros pasajes de la Escritura es importante para obtener una comprensi\u00f3n m\u00e1s clara de Dios y de su voluntad para la humanidad. Aqu\u00ed\u00ad tenemos, entonces, de manera resumida, lo que nosotros, los Hermanos en Cristo, creemos acerca de la revelaci\u00f3n y la Escritura, Dios y la creaci\u00f3n, la humanidad y el pecado, Jesucristo y la salvaci\u00f3n, el Esp\u00ed\u00adritu Santo y la iglesia, la esperanza y el juicio eterno. <\/span><\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo34\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa revelaci\u00f3n y la Escritura<br \/>\nJuan 1:1-2, 18; 2 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1-2; 11:6<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo7\"><span class=\"Estilo17\"><a title=\"I\" name=\"I\"><\/a><strong><span class=\"Estilo29\">I. La revelaci\u00f3n y la Escritura<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"Estilo7\"><strong><br \/>\n<\/strong> Creemos que en la naturaleza de Dios est\u00e1 el darse a conocer. Dios se revela a la humanidad de diversas maneras, con especial claridad en los Testamentos Antiguo y Nuevo de la Biblia. Aceptamos estos escritos divinamente inspirados como la Palabra de Dios que goza de autoridad.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa revelaci\u00f3n en la naturaleza, en la historia y en el Hijo<br \/>\nG\u00e9nesis 1:1-2:2; 12:1-3; Deuteronomio 7:17-8:2; Eclesiast\u00e9s 3:11; Isa\u00ed\u00adas 46:9; Mateo 1:23; Juan 1:3-5, 14; Romanos 1:20; Colosenses 2:9; Hebreos 11:3<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La revelaci\u00f3n en la naturaleza, en la historia y en el Hijo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">El mundo de la naturaleza y el cuidado sustentador de Dios sobre \u00e9l hablan de su existencia y de su poder. Adem\u00e1s, Dios ha puesto en los corazones humanos un sentido del bien y del mal. La revelaci\u00f3n a trav\u00e9s de la naturaleza y de la conciencia es parcial e incompleta. Por tanto Dios ha actuado en la historia para revelarse a la humanidad. Por medio de Abraham, Dios empez\u00f3 a formar una comunidad de su alianza que revelar\u00ed\u00ada a Dios y su voluntad para toda la humanidad. Por medio de sus palabras, acciones, y relaciones con el pueblo de Israel, Dios dio a conocer su persona y sus prop\u00f3sitos con el fin de proveer salvaci\u00f3n para todos los que respondieran con fe y obediencia. En todo ello, Dios estaba preparando el tiempo cuando \u00e9l se revelar\u00ed\u00ada a s\u00ed\u00ad mismo primordialmente mediante su Hijo, Jesucristo, \u00abla Palabra hecha carne\u00bb.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa Escritura, registro de la revelaci\u00f3n<br \/>\nIsa\u00ed\u00adas 55:10-41; Jerem\u00ed\u00adas 36:1-3; Juan 5:39; Romanos 15:4; 1 Timoteo 1:15; 2 Timoteo 3:16; Hebreos 1:1-2<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo21\"><span class=\"Estilo32\">La Escritura, registro de la revelaci\u00f3n<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Las Escrituras cristianas completan la revelaci\u00f3n de Dios. Narran e interpretan la acci\u00f3n de Dios en la creaci\u00f3n, en los eventos humanos, en los actos salvadores de Dios a favor de Israel, en la vida, muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo, y en la vida de la iglesia del Nuevo Testamento. Las Escrituras son el mensaje de Dios, escrito por personas en su propia lengua y situaci\u00f3n de vida, seg\u00fan les inspiraba el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Este mismo Esp\u00ed\u00adritu gui\u00f3 los procesos de selecci\u00f3n y transcripci\u00f3n mediante los cuales las Escrituras nos han llegado a nosotros. Por tanto la Biblia es la Palabra de Dios fiable y goza de autoridad. Creemos que la Biblia, compuesta por el Antiguo Testamento (39 libros) y el Nuevo Testamento (27 libros), es la Palabra de Dios escrita. El Antiguo Testamento es el registro de los actos de salvaci\u00f3n de Dios a favor de Israel y de su prop\u00f3sito redentor para todos los pueblos. Contiene numerosas profec\u00ed\u00adas, muchas de las cuales se han cumplido en el Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento revela claramente a Dios en la persona y en la obra de Jesucristo, a quien envi\u00f3 Dios para ser el Salvador del mundo y para establecer su iglesia. El Antiguo Testamento prepara el camino para el Nuevo, mientras que el Nuevo Testamento cumple y aclara el Antiguo. Se complementan uno a otro en un mensaje unificado.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa Escritura y la Iglesia<br \/>\nJuan 14:23-2416:13-15; Hechos 2:41-42; 2 Timoteo 2:1-2; James 1:22-25<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La Escritura y la Iglesia<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Creemos que la Biblia es el mensaje de Dios, de salvaci\u00f3n para todos. Como creyentes, aceptamos a la Biblia como autoridad \u00faltima en cuanto a fe y pr\u00e1cticas. El Esp\u00ed\u00adritu Santo contin\u00faa obrando en la iglesia hoy d\u00ed\u00ada ense\u00f1\u00e1ndonos c\u00f3mo entender, interpretar y aplicar las Escrituras por la fe y el estudio diligente. Cuando los creyentes abren las Escrituras, el Esp\u00ed\u00adritu Santo les ayuda a discernir la verdad y la voluntad de Dios a partir de la Palabra. Cuando la iglesia se re\u00fane en torno a la Palabra, el Esp\u00ed\u00adritu Santo gu\u00ed\u00ada al pueblo de Dios a toda la verdad. Las Escrituras mismas son la medida primordial por la que es menester entender e interpretar la Biblia. La persona, ense\u00f1anza y obra de Jesucristo son la mejor aclaraci\u00f3n posible del sentido de la revelaci\u00f3n escrita de Dios. Los cristianos tienen el deber de leer y obedecer la Biblia. Por tanto la iglesia necesita proveer una predicaci\u00f3n y ense\u00f1anza fiel de las Escrituras. Los individuos y las familias deben practicar la lectura y el estudio de la Biblia. Al leer y responder con obediencia el consejo de la Palabra de Dios, nuestras declaraciones de fe tienen integridad.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nDios y la creaci\u00f3n<br \/>\nG\u00e9nesis 1-2; Salmo 24:1-2; Hebreos 11:3<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo17\"><a title=\"II\" name=\"II\"><\/a><span class=\"Estilo32\">II. Dios y la creaci\u00f3n<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">La Biblia abre con las palabras: \u00abEn el principio cre\u00f3 Dios\u00bb. Esta aseveraci\u00f3n dram\u00e1tica declara que Dios es la fuente y el fundamento eterno de todo lo que existe. La Biblia procede a revelar la persona, naturaleza y car\u00e1cter del eterno Dios trino y uno: Padre, Hijo y Esp\u00ed\u00adritu Santo.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa naturaleza de Dios<br \/>\nDeuteronomio 6:4; 32:3-4; 33:27; Salmo 45:6; 48:14; 100:5; Daniel 6:26-27; Mateo 3:16-17; Juan 14:16-17, 26; Hechos 14:15-17; 1 Corintios 2:11-16; Efesios 2:8-10; 1 Timoteo 1:17; Santiago 1:17; Apocalipsis 16:7<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La naturaleza de Dios<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Creemos en un Dios soberano, verdadero y viviente, creador y preservador de todas las cosas. Dios sabe todas las cosas, es todopoderoso y trasciende el tiempo y el espacio. Dios es un ser personal, que revela su justicia, verdad y gracia a todos. Llama a todos a responder a \u00e9l con reverencia y obediencia. Dios es perfecto, justo y bueno. Dios es santo y nos llama a vivir en justicia. Dios es amor, salva las distancias entre \u00e9l mismo y nosotros, alcanz\u00e1ndonos con su redenci\u00f3n para atraernos hacia s\u00ed\u00ad. La manera que Dios se ha dado a entender a la humanidad ha sido progresiva. Aunque Dios trasciende la percepci\u00f3n y los lenguajes humanos, se ha revelado a s\u00ed\u00ad mismo en la Escritura, ha entrado a la historia humana en la persona de Jesucristo, y viene a morar en nosotros mediante el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Cuando Dios abre nuestro entendimiento mediante las Escrituras y por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, llegamos a conocerle. As\u00ed\u00ad, como creyentes, nos postramos ante \u00e9l en adoraci\u00f3n.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa creaci\u00f3n y la providencia<br \/>\nG\u00e9nesis 1-3; 1 Cr\u00f3nicas 29:11-12; Nehem\u00ed\u00adas 9:6; Job 26:7-11; Salmo 19; 102:25; Romanos 5:12-19; Hebreos 1:3; Apocalipsis 19:6<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La creaci\u00f3n y la providencia<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Dios cre\u00f3 todas las cosas, tanto visibles como invisibles, inclusive todos los seres espirituales. Toda la creaci\u00f3n es finita y depende del Creador, que era antes que todas las cosas y que continuar\u00e1 existiendo por siempre. La obra de la creaci\u00f3n de Dios fue buena, tanto materialmente como moralmente. Dios bendijo la creaci\u00f3n con su tierno amor. Aunque Dios sostiene y gobierna la creaci\u00f3n por el poder de su voluntad, Dios ha dado al a humanidad el papel de cuidadora de la tierra. Por tanto somos responsables de su cultivo y conservaci\u00f3n, y de nuestro empleo de sus recursos. La creaci\u00f3n ha quedado da\u00f1ada como resultado de la desobediencia humana. Sin embargo, siguen quedando evidencias del orden original de la creaci\u00f3n, y la tierra ahora aguarda ser restaurada como parte del plan divino de redenci\u00f3n.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLas relaciones en la creaci\u00f3n<br \/>\nG\u00e9nesis 1-2; \u00ed\u2030xodo 20:1-17; Lev\u00ed\u00adtico 19:18; Deuteronomio 16:20; Salmo 104:24; Proverbios 21:3; Isa\u00ed\u00adas 58:13-14; Miqueas 6:8; Malaqu\u00ed\u00adas 2:16; Mateo 12:8; 19:1-12; 25:40; Marcos 2:27; Romanos 2:13-15; 14:5-6; 1 Corintios 6:9-10; 18-20; 13; Efesios 4:29-5:2; 5:21-6:4; Colosenses 1:16-17; 1 Juan 3:14<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Las relaciones en la creaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Dios estableci\u00f3 orden y relaciones dentro de su creaci\u00f3n, uni\u00e9ndola en todas sus partes. Dios cre\u00f3 y sustenta todas las cosas, sin embargo se mantiene como algo distinto a lo creado. La existencia de Dios no depende de la creaci\u00f3n. En el universo hay un orden moral. La conciencia humana percibe este orden, que queda revelado con mayor plenitud en las Escrituras. Los principios morales explicados en las Escrituras dan direcci\u00f3n a nuestra conducta y nuestras relaciones. El creador ha puesto en la creaci\u00f3n un ciclo de trabajo y descanso, designando un d\u00ed\u00ada de cada siete para dedicarlo a la adoraci\u00f3n y la renovaci\u00f3n personal. Cuando observamos el domingo como D\u00ed\u00ada del Se\u00f1or, respetamos este ciclo divinamente ordenado, damos testimonio de nuestra confianza en la provisi\u00f3n de Dios, y damos testimonio de la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or. Hechos a imagen de Dios, cada ser humano tiene un valor infinito que es menester cuidar y alimentar. Debemos relacionarnos con los dem\u00e1s con amor y justicia, oponi\u00e9ndonos a todo lo que destruye, oprime, insulta o manipula y fomentando todo lo que restaura, construye y alienta. El plan de Dios para la familia humana exige relaciones sanas entre las personas, que estimulan su maduraci\u00f3n personal; y proh\u00ed\u00adbe expresamente las conductas abusivas y que destruyen. Dios puso la sexualidad como cosa buena en la creaci\u00f3n. Ser var\u00f3n o mujer es una parte integral de lo que somos y de una manera complementaria da lugar a la expresi\u00f3n plena de nuestra humanidad. Dios ha puesto normas para la expresi\u00f3n de nuestra sexualidad, que son necesarias para que haya relaciones justas entre las personas. La sexualidad humana es positiva siempre que se encuentra dentro de los l\u00ed\u00admites de la castidad en las personas solteras, y del matrimonio vitalicio entre un var\u00f3n y una mujer.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa humanidad y el pecado<br \/>\nG\u00e9nesis 1:26-28; 2:7-9,15-20; 9:1-6; Salmo 8:3-8; 90:1-6; 139:13-16; Eclesiast\u00e9s 12:1-7; Hechos 17:26-28<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo28\"><a title=\"III\" name=\"III\"><\/a>III. La humanidad y el pecado<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Dios cre\u00f3 al hombre y a la mujer en su imagen. La diferencia entre los seres humanos y todas las otras formas de la creaci\u00f3n estriba en que tienen caracter\u00ed\u00adsticas espirituales adem\u00e1s de materiales. Materialmente, cada persona tiene un cuerpo hecho de los elementos de la tierra &#8211; un cuerpo que crece, madura, y con el paso del tiempo vuelve a la tierra en muerte. Adem\u00e1s, las personas exhiben en cierta medida discernimiento moral, percepci\u00f3n de lo espiritual y libertad de elecci\u00f3n. Como seres espirituales, los seres humanos han sido creados para estar en comuni\u00f3n con Dios. No podemos hallar paz aparte de un recta relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"280\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLibertad de elecci\u00f3n<br \/>\nG\u00e9nesis 2:16-17; Deuteronomio 30:15-20; Mateo 7:1344, Juan 1:11-12; Romanos 12:1-2; Efesios 1:344; 2 Pedro 3:9; Apocalipsis 22:17<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Libertad de elecci\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">La imagen de Dios en cada individuo incluye la capacidad para asumir decisiones morales. Podemos elegir el bien o el mal, obedecer a Dios o desobedecerle. La libertad para elegir nos hace responsables de nuestras decisiones y se nos puede exigir cuenta de sus consecuencias. Entendemos, por la Escritura, que si bien Dios otorga a la humanidad esta libertad de elecci\u00f3n, Dios sabe tambi\u00e9n el fin desde el principio, y en su sabidur\u00ed\u00ada y gracia est\u00e1 llevando a cabo sus prop\u00f3sitos eternos en medio de la historia humana.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nEl origen del pecado<br \/>\nG\u00e9nesis 3:1-19; Salmo 51:5; Isa\u00ed\u00adas 14:12-15; Juan 8:44; Romanos 5:12; Efesios 2:1-3; 6:10-12<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">El origen del pecado<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">El hombre y la mujer fueron creados inocentes y libres de pecado; viv\u00ed\u00adan en armon\u00ed\u00ada con Dios y con la creaci\u00f3n. Sin embargo cuando Ad\u00e1n y Eva cedieron ante la tentaci\u00f3n de Satan\u00e1s, el mal entr\u00f3 a la familia humana. Cuando escogieron desobedecer a Dios, su naturaleza se torno pecadora. Esta naturaleza pecadora se ha trasmitido a todos sus descendientes. As\u00ed\u00ad el pecado, la depravaci\u00f3n moral, y la muerte vinieron a ser una parte inherente de la experiencia humana. Satan\u00e1s, llamado tambi\u00e9n el diablo, es la personificaci\u00f3n del mal y la fuente original del pecado. Su reinado maligno se rebela constantemente contra la autoridad de Dios. Vivimos en la arena donde se ha entablado el conflicto resultante y hemos de escoger entre el gobierno de Satan\u00e1s y el reinado de Dios.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLos efectos del pecado<br \/>\nSalmo 53:1-3; Isa\u00ed\u00adas 59:1-8; 64:6-7; Romanos 1:18-32; 3:9-20, 23; 5:12; 6:23<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Los efectos del pecado<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Corrompidos por una naturaleza pecadora, los seres humanos carecen de santidad y son ego\u00ed\u00adstas y recalcitrantes, rebeldes contra Dios. En car\u00e1cter y conducta, la humanidad entera es culpable ante Dios. Por nuestra propia cuenta, jam\u00e1s podr\u00ed\u00adamos alcanzar una justicia aceptable a Dios. La inclinaci\u00f3n de la humanidad hacia el mal es universal, y la culpabilidad y verg\u00ed\u00bcenza consiguientes son comunes a todas las personas. El pecado penetra el orden social mediante la familia humana degradada, distanciando a las personas de Dios, del pr\u00f3jimo, de s\u00ed\u00ad mismas y del resto de la creaci\u00f3n. El pecado se manifiesta en el deterioro de las relaciones humanas y de las estructuras de la familia, en sistemas sociales y econ\u00f3micos que cometen violencia contra el orden divino e ignoran la dignidad humana, en sistemas filos\u00f3ficos que niegan a Dios y deifican a los humanos, y en sistemas religiosos que distorsionan la verdad y crean realidades ilusas. En un sistema mundial penetrado por influencias sat\u00e1nicas, el pecado se extiende por la perversidad humana y por los poderes del mal. A nivel personal, el pecado nace de la inclinaci\u00f3n interior hacia la desobediencia y la rebeld\u00ed\u00ada.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nEl individuo ha de rendir cuenta<br \/>\nG\u00e9nesis 1:27-30; 2:7-9, 16-17; 3:1-19; Lev\u00ed\u00adtico 4:27-35; Ezequiel 18; Marcos 10:13-16; Romanos 1:18-20; 3:23; 2 Corintios 5:l0; Efesios 2:8-9<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">El individuo ha de rendir cuenta<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">La creaci\u00f3n pone de manifiesto para todos la gloria y naturaleza de Dios y por tanto recae sobre todos la responsabilidad de honrarle y glorificarle. Aunque el pecado se manifiesta en la totalidad del orden social, es el individuo quien siempre habr\u00e1 de rendir cuenta. Cada uno de nosotros rendir\u00e1 cuenta ante Dios en proporci\u00f3n a nuestra capacidad personal de conocer y escoger entre el bien y el mal. Creemos que las personas que no han alcanzado el grado de madurez necesaria para ser capaces de discernir entre el bien y el mal, son aceptados por Dios por virtud de su misericordia y est\u00e1n cubiertas por la reconciliaci\u00f3n efectuada por Cristo. Cuando la raza humana cay\u00f3 en el pecado, la imagen de Dios en la humanidad qued\u00f3 seriamente da\u00f1ada, pero no del todo destruida. A pesar de una inclinaci\u00f3n hacia el mal, algunos aspectos de la semejanza a Dios permanecen en la humanidad, de lo cual vemos destellos en rasgos como la creatividad, la generosidad y la compasi\u00f3n. No obstante, es s\u00f3lo por la gracia de Dios que las personas pueden llegar a responder al don divino de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nJesucristo y la salvaci\u00f3n<br \/>\nEfesios 1:3-14; Tito 2:11-14; Hebreos 1:1-3; 1 Pedro 1:3-5<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><span class=\"Estilo17\"><a title=\"IV\" name=\"IV\"><\/a><strong><span class=\"Estilo32\">IV. Jesucristo y la salvaci\u00f3n<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">El plan de Dios de salvaci\u00f3n para la humanidad pecadora es vertebral en el prop\u00f3sito eterno de Dios y queda plenamente de manifiesto en la persona y obra de Jesucristo, escogido por Dios desde antes de la creaci\u00f3n para ser el Salvador. Aseveramos que Jesucristo es verdaderamente divino y verdaderamente humano.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa vida y el ministerio de Jesucristo<br \/>\nMateo 1:20-23; 3:13-17; 6:33; 7:28-29, 9:35-36; 12:25-28; 26:26-29; 28:18-20; Marcos 1:14-15; 14:61-62; Lucas l:26-2:33, 52; 4:1-21; 22:44; Juan 1:1-14; 3:16; 13:1-17; 14:8-11; G\u00e1latas 4:4-5; Filipenses 2:541; Colosenses 1:15-20; Hebreos 4:14-15<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La vida y el ministerio de Jesucristo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Jesucristo, el Hijo de Dios, es una persona n\u00ed\u00adtida en la Trinidad y goza de igualdad y unidad perfecta con Dios el Padre y con Dios el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Existe eternamente y es plenamente Dios. Cre\u00f3 todas las cosas y es la fuente y el sustentador de la vida. En la plenitud del tiempo Dios el Hijo tom\u00f3 semejanza humana, fue concebida por el Esp\u00ed\u00adritu Santo, nacido de la virgen Mar\u00ed\u00ada. Fue Dios encarnado &#8211; Dios hecho carne &#8211; y vivi\u00f3 sobre la tierra como hombre, plenamente humano, aunque sin pecado. Se desarroll\u00f3 f\u00ed\u00adsica y mentalmente, sinti\u00f3 hambre, sed y fatiga, sufri\u00f3 el rechazo y toda la gama de los sentimientos humanos. Fue tentado en todas las formas, pero se mantuvo libre de pecado. Fue perfectamente obediente y sumiso al Padre. Tom\u00f3 sobre s\u00ed\u00ad el papel de un siervo y respondi\u00f3 con compasi\u00f3n a los que padec\u00ed\u00adan necesidad. Jes\u00fas ejemplific\u00f3 la humanidad perfecta e invit\u00f3 a la gente a seguirle. La naturaleza divina de Jes\u00fas de Nazaret se manifest\u00f3 claramente durante su vida sobre la tierra. Cuando naci\u00f3 fue anunciado como Emmanuel, Dios con nosotros. Cuando se bautiz\u00f3 fue declarado Hijo de Dios. Su ministerio se caracteriz\u00f3 por la presencia y el poder del Esp\u00ed\u00adritu Santo. ense\u00f1aba con autoridad divina y comision\u00f3 a sus disc\u00ed\u00adpulos a proclamar su evangelio. Dijo que todo el que le ha visto a \u00e9l ha visto al Padre. Fue el Hijo de Dios, lleno de gracia y de verdad. Jes\u00fas vino a la tierra como el Mes\u00ed\u00adas prometido, revelado en las Escrituras. Inaugur\u00f3 el reinado de Dios y demostr\u00f3 su presencia al sanar a los enfermos y echar fuera demonios. Sus milagros fueron se\u00f1ales del reinado de Dios. En su ense\u00f1anza, Jes\u00fas antepuso el reinado de Dios a los reinos de este mundo. Invit\u00f3 a los que le segu\u00ed\u00adan a unirse a la iglesia, que es la nueva comunidad del pacto, basada en los valores del reinado de Dios. Vino a destruir las obras del diablo y a redimir del pecado a la familia humana.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nMuerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo<br \/>\nSalmo 22:1-18; Isa\u00ed\u00adas 52:13-53:12; Mateo 27:27-28:20; Juan 3:16-17; Hechos 1:9-11; Romanos 5:1-11; 1 Corintios 15:20-28; 2 Corintios 5:21; Efesios 1:9-10; Filipenses 2:9-11; Colosenses 1:21-22; Hebreos 1:3; 7:24-25; 9:11-28; 12:2; Apocalipsis 11:15<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">La obra de redenci\u00f3n de Cristo se cumpli\u00f3 con su muerte y resurrecci\u00f3n. Dios quiso redimirnos de la culpa y el poder del pecado y liberarnos del gobierno de Satan\u00e1s, a fin de que todos aquel que creyese fuese restaurado al benepl\u00e1cito divino, la comuni\u00f3n con Dios. Mediante su sufrimiento y su muerte como sacrificio a favor de nosotros, Jesucristo ofreci\u00f3 expiaci\u00f3n completa por el pecado. Su muerte y resurrecci\u00f3n abrieron la \u00fanica v\u00ed\u00ada a la reconciliaci\u00f3n entre Dios, que es santo y justo, y la humanidad pecadora. La sangre de su vida entregada voluntariamente sobre la cruz obtuvo el perd\u00f3n y ratific\u00f3 el Nuevo Pacto. La resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas en cuerpo testifica decisivamente de su deidad y de su victoria sobre Satan\u00e1s, el pecado y la muerte. Cristo, despu\u00e9s de resucitado, ascendi\u00f3 al cielo y est\u00e1 sentado a la diestra de Dios el Padre, intercediendo por nosotros. Jes\u00fas es ahora nuestro Se\u00f1or resucitado, exaltado y reinante. Le ha sido dada toda autoridad en el cielo y en la tierra. \u00ed\u2030l es cabeza de la iglesia y Se\u00f1or de la historia de la humanidad. Al final de los tiempos, todas las cosas en el cielo y en la tierra se someter\u00e1n a su dominio. Toda persona se postrar\u00e1 ante \u00e9l y \u00e9l reinar\u00e1 por siempre. Confesamos jubilosos que Jes\u00fas es Se\u00f1or y reconocemos su autoridad sobre nuestras vidas. Le honramos con nuestro culto y nuestra obediencia.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLlegar a experimentar la fe<br \/>\nLucas 3:7-9; 5:31-32; 18:9-14; 19:8-9; Juan 16:5-15<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Llegar a experimentar la fe<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">La salvaci\u00f3n que nos ofrece gratuitamente la muerte y resurrecci\u00f3n de Jesucristo se hace efectiva en nuestras vidas mediante el ministerio del Esp\u00ed\u00adritu Santo. Es el Esp\u00ed\u00adritu quien nos prepara para tener fe en Jesucristo. \u00ed\u2030l nos lleva a reconocer nuestra necesidad, nos capacita para reconocer nuestra culpa, y nos invita a responder a Dios con fe y obediencia. La respuesta de fe es una confianza personal en la gracia de Dios, con un giro de 180 grados, del pecado a la justicia. El arrepentimiento entra\u00f1a un reconocimiento del pecado. Se expresa con un pesar sincero, abandonando el pecado y con un cambio de actitud en cuanto a Dios, en preparaci\u00f3n para que siga adelante el ministerio del Esp\u00ed\u00adritu Santo. El arrepentimiento incluye una disposici\u00f3n a procurar la reconciliaci\u00f3n y la restituci\u00f3n.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nNueva vida en Cristo<br \/>\nJuan 3:1-17; Hechos 2:41-47; Romanos 5:11; 8:14-17; 10:9-10, 13; 2 Corintios 5:17; Ga1atians 4:6-7 Efesios 2:1-10; Colosenses 1:22-23; Hebreos 3:14; 1 Pedro 1:3-5; 1 Juan 2 24 25<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Nueva vida en Cristo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Todos los que llegan a experimentar la fe en Cristo vuelven a nacer, reciben el Esp\u00ed\u00adritu Santo, y vienen a ser hijos de Dios. Ya no se les imputa culpa por el pecado, les es concedida la justicia de Cristo, y se hallan reconciliados con Dios. Las personas que han sido justificadas por la gracia mediante la fe disfrutan de paz con Dios, son hijos adoptivos en la familia de Dios, se integran en la iglesia, y reciben la certeza de la vida eterna. Somos hechos una nueva creaci\u00f3n en Cristo, regenerados por el Esp\u00ed\u00adritu Santo. Este cambio de coraz\u00f3n se pone de manifiesto en el desarrollo de un car\u00e1cter semejante al de Cristo y una conducta de obediencia a Dios. La conversi\u00f3n se expresa en una vida cambiada con una nueva direcci\u00f3n y prop\u00f3sitos, intereses y valores nuevos. La nueva vida en Cristo se desarrolla mediante disciplinas espirituales cristianes tales como la oraci\u00f3n, el estudio de la Escritura, el ayuno y el negarse a s\u00ed\u00ad mismo; las cuales, sin embargo, no hacen que el creyente sea inmune a la tentaci\u00f3n. La desobediencia pertinaz obstruye la comuni\u00f3n con Dios y puede destruir la nueva vida en Cristo. Cuando aparece el pecado en la vida del cristiano, es necesario confesarlo y abandonarlo con la confianza en la disposici\u00f3n de Dios a perdonar y en su poder para limpiar del mal.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa vida en el Esp\u00ed\u00adritu<br \/>\nLucas 11:11-13; Juan 20:21-22; Hechos 1; Romanos 6:1-14; 8:1-17; 12:1-2; 2 Corintios 5:5; G\u00e1latas 5:16-25; Efesios 1:13-14; 3:14-21; 1 Juan 1:9<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La vida en el Esp\u00ed\u00adritu<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Creemos que la gracia de Dios va m\u00e1s all\u00e1 del perd\u00f3n del pecado. Al operar el Esp\u00ed\u00adritu en la vida de los creyentes, los conduce, mediante la santificaci\u00f3n, a una entrega y compromiso totales con las motivaciones y la voluntad de Cristo. El resultado es la libertad del control del pecado y una capacitaci\u00f3n para vivir la vida de santidad. El Esp\u00ed\u00adritu Santo llena a las personas entregadas a Dios y las equipa para un testimonio y un servicio eficaces. La santificaci\u00f3n es tambi\u00e9n un camino permanente de entrega a Dios y desarrollo en gracia. La calidad de la vida de entrega se corresponde con la disposici\u00f3n del creyente a responder al Esp\u00ed\u00adritu Santo y a obedecer la Palabra de Dios. La vida llena del Esp\u00ed\u00adritu da como resultado una sensibilidad al Esp\u00ed\u00adritu Santo, una fortaleza interior en tiempos de tentaci\u00f3n, la vida piados y un servicio de todo coraz\u00f3n al Se\u00f1or. El Esp\u00ed\u00adritu Santo produce el car\u00e1cter virtuoso: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, y dominio propio.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"370\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nEsperanza de vida eterna<br \/>\nMateo 24:13; Juan 14:1-3; 1 Corintios 15:35-58; 2 Corintios 5:1-10; Filipenses 3:20-21; 1 Tesalonicenses 4:13-18; Apocalipsis 5:9-10; 21:1-4<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Esperanza de vida eterna<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">La salvaci\u00f3n que provee nuestro Se\u00f1or Jesucristo se consumar\u00e1 para el creyente en el gozo del cielo y la plena realizaci\u00f3n del reinado de Dios. En nuestros cuerpos glorificados estaremos libres de todos los efectos del pecado. Restaurados en semejanza de Cristo, adoraremos a Dios y reinaremos juntamente con Cristo por toda la eternidad.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nEl Esp\u00ed\u00adritu Santo y la Iglesia<br \/>\nG\u00e9nesis 1:2; Juan 3:34; 14:16-17, 15:26; Hechos 2; 10:38; Hebreos 9:14; 2 Pedro 1:21; 1 Juan 3:24<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><span class=\"Estilo17\"><a title=\"V\" name=\"V\"><\/a><strong><span class=\"Estilo32\">V. El Esp\u00ed\u00adritu Santo y la Iglesia<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">El Esp\u00ed\u00adritu Santo es una persona divina que coexiste eternamente con el Padre y el Hijo. El Esp\u00ed\u00adritu estuvo presente y activo en la creaci\u00f3n, aparece por todo el Antiguo Testamento, y queda revelado m\u00e1s expresamente en el Nuevo Testamento. La vida terrenal de Jes\u00fas es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la vida en el Esp\u00ed\u00adritu. Cuando Pentecost\u00e9s, el Esp\u00ed\u00adritu Santo vino de Dios para continuar la obra de Cristo ascendido, tal como Jes\u00fas prometi\u00f3 a sus seguidores.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo<br \/>\nJuan 14:26; 16:7-15; Hechos 1:8; 13:2-4; Romanos 8:26; 12:3-8; 1 Corintios 3:16; 12:1-12; 2 Corintios 6:16-7:1; Efesios 1:13-14; 4:3-12; 5:18; 1 Pedro 4:10-11; Apocalipsis 2-3<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La obra del Esp\u00ed\u00adritu Santo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">El Esp\u00ed\u00adritu Santo obra en el mundo, convenciendo de pecado a las personas y conduci\u00e9ndolas al arrepentimiento y a la fe, gui\u00e1ndolas a la plenitud de la vida en Cristo. El Esp\u00ed\u00adritu Santo es el Consejero que est\u00e1 siempre presente con el pueblo de Dios y que nos recuerda todo lo que Jes\u00fas dijo e hizo. El Esp\u00ed\u00adritu Santo es el Esp\u00ed\u00adritu de Verdad que gu\u00ed\u00ada al creyente, y que hace de garant\u00ed\u00ada de la herencia eterna prometida en Cristo. El Esp\u00ed\u00adritu Santo intercede por los creyentes de acuerdo con la voluntad de Dios. Auxilia a los hijos de Dios en su necesidad, los limpia y aparta para una vida de santidad, y los capacita para servir. Su presencia se hace eficaz en la medida que la iglesia se manifiesta abierta y sensible a la gu\u00ed\u00ada del Esp\u00ed\u00adritu. El Esp\u00ed\u00adritu Santo da dones espirituales a todos los creyentes conforme a su soberana voluntad y sus prop\u00f3sitos. La Escritura enumera una variedad de dones, dados para la edificaci\u00f3n de la iglesia y para el ministerio al mundo. El Esp\u00ed\u00adritu Santo gu\u00ed\u00ada a la iglesia a elegir a determinadas personas para el liderazgo. La iglesia es responsable de discernir y estimular el empleo de los dones del Esp\u00ed\u00adritu en su vida y ministerio.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa naturaleza de la Iglesia<br \/>\nMateo 5:13-16; 18:15-35; 20:26-28; 28:20; Juan 1:12-13; Hechos 2:41-47; 15; Romanos 1:16; 2 Corintios 2:5-11; G\u00e1latas 6:1; Efesios 2:19, 22; Filipenses 2:2-16; Colosenses 1:18; 2 Timoteo 2:2; Hebreos 10:24-25; 1 Juan 3:16-19<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La naturaleza de la Iglesia<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Por medio del Esp\u00ed\u00adritu Santo, Jesucristo estableci\u00f3 la iglesia para que fuese la nueva comunidad de Dios, cuyas ra\u00ed\u00adces se encuentran en el pueblo de Dios en el Antiguo Testamento y que da testimonio de la presencia del reinado de Dios en la tierra. Jesucristo es la Cabeza de la iglesia, la comunidad de los redimidos. Su Palabra y voluntad gozan de autoridad entre nosotros. La iglesia est\u00e1 compuesta por todos aquellos que conf\u00ed\u00adan en Jes\u00fas como Salvador y le siguen como Se\u00f1or. Nos integramos en la familia de Dios, amando al Se\u00f1or Jes\u00fas y aprendiendo a amar y cuidarnos unos a otros. Somos la comunidad del pacto, que ante Dios y los dem\u00e1s miembros prometemos vivir una vida santa, ser siempre leales con la iglesia, y fomentar la unidad dentro del cuerpo de Cristo. Nuestra manera de concebir de este pacto se expresa en un compromiso con la comunidad, donde se vive la integridad de nuestro discipulado; con la denominaci\u00f3n, donde se mantienen relaciones con una comuni\u00f3n m\u00e1s amplia del pueblo de Dios; y con el cuerpo de Cristo en todo el mundo, donde se cumple la oraci\u00f3n de Jes\u00fas de que todos seamos uno. Las funciones esenciales de la iglesia son la adoraci\u00f3n, la comuni\u00f3n, el discipulado y la misi\u00f3n. En la adoraci\u00f3n, expresamos de todo coraz\u00f3n nuestra devoci\u00f3n al Se\u00f1or Dios. En la comuni\u00f3n, llevamos a la pr\u00e1ctica nuestro compromiso de amarnos unos a otros. En el discipulado, seguimos la invitaci\u00f3n del Se\u00f1or Jes\u00fas a obedecerle y a ense\u00f1ar todas las cosas que \u00e9l mand\u00f3. En la misi\u00f3n, proclamamos el evangelio a todas las gentes y ministramos a la necesidad humana tal como lo hizo Jes\u00fas. Como comunidad pactada, los miembros rendimos cuenta unos a otros de nuestras vidas. Aceptamos los pasos esbozados por Jes\u00fas: nos dirigimos primero en privado al hermano que haya pecado contra nosotros; luego, si fuera necesario, volvemos con uno o m\u00e1s testigos; y por \u00faltimo, si fuera necesario, involucrando a toda la comunidad. Cuando la iglesia hace frente al pecado, procuramos hacerlo con compasi\u00f3n y consideraci\u00f3n. El prop\u00f3sito de la disciplina en la iglesia es la restauraci\u00f3n del miembro de la iglesia que yerra, a la vez que mantener la integridad y pureza de la comuni\u00f3n y del testimonio de la iglesia.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa vida de la Iglesia: Ordenanzas y pr\u00e1cticas<br \/>\nMateo 28:16-17; 28:19-20; Marcos 10:1-12; 16:16; Lucas 2:22; Juan 13:1-17; Hechos 2:38-39; Romanos 6:3-6; 1 Corintios 10:16; 11:1-16; 23-34; 15; 2 Corintios 5:1-8; Efesios 5:21-33; 1 Timoteo 5:10; Santiago 5:13-18; 1 Pedro 3:21<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La vida de la Iglesia: Ordenanzas y pr\u00e1cticas<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Las ordenanzas de la iglesia son el bautismo y la Cena del Se\u00f1or, que han de observarse en obediencia al mandamiento del Se\u00f1or. El bautismo de creyentes es un testimonio p\u00fablico de que han recibido a Jesucristo como Salvador y Se\u00f1or y se est\u00e1n integrando en la comunidad de fe. Creemos que el bautismo por inmersi\u00f3n simboliza la sumisi\u00f3n del creyente a Jesucristo y la identificaci\u00f3n con su muerte y resurrecci\u00f3n. Damos por supuesto que los creyentes bautizados se comprometen al pacto com\u00fan a todos los miembros, indicando as\u00ed\u00ad su lealtad a la iglesia. Jes\u00fas instituy\u00f3 la Cena del Se\u00f1or y sus seguidores celebramos en memoria de la muerte y resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or y en anticipaci\u00f3n de su retorno. El pan y la copa representan el cuerpo y la sangre de nuestro Se\u00f1or y Salvador Jesucristo. La participaci\u00f3n en la liturgia de la comuni\u00f3n simboliza nuestra unidad con los creyentes de todo tiempo y lugar. Hemos de examinarnos a nosotros mismos a la luz de la Escritura antes de acercarnos a la Mesa del Se\u00f1or. La reconciliaci\u00f3n con Dios y con los hermanos y hermanas en Cristo es la preparaci\u00f3n esencial para poder participar.<\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Aparte de las ordenanzas, hay otras pr\u00e1cticas que son aspectos importantes de la vida y el culto en la comunidad cristiana. Consideramos que la pr\u00e1ctica de lavarnos los pies unos a otros se basa en el modelo ense\u00f1ado por Jes\u00fas como demostraci\u00f3n de amor, humildad y servicio mutuo, que se\u00f1ala m\u00e1s all\u00e1 de si misma, a todo un estilo de vida. En la vida de la iglesia, la liturgia de lavamiento de pies e una ocasi\u00f3n para la reconciliaci\u00f3n, reconocimiento mutuo, y testimonio de la gracia de Dios. La ceremonia de matrimonio cristiano da testimonio del orden y designio de Dios respecto a la uni\u00f3n entre un hombre y una mujer en un compromiso vitalicio de amor y fidelidad. Se pronuncian votos y el matrimonio se celebra en el contexto de la congregaci\u00f3n, a la que le corresponde apoyar a la pareja en su vida com\u00fan. El amor de Cristo -amor de pacto y de sacrificio a favor de la iglesia- y la respuesta afectuosa de la iglesia, constituye el modelo que han de seguir los esposos. La pr\u00e1ctica de dedicar a los ni\u00f1os convalida su lugar en medio de la comunidad. La liturgia de dedicaci\u00f3n sirve de ocasi\u00f3n para que los padres se comprometan con el Se\u00f1or en cuanto al cuidado y la educaci\u00f3n de sus hijos. Los miembros de la congregaci\u00f3n se unen a los padres en el compromiso de orar por los ni\u00f1os y formarlos. El evangelio incluye la curaci\u00f3n de los enfermos y la liberaci\u00f3n de los oprimidos. La iglesia sigue los patrones hallados en la Escritura cuando ora por los enfermos, les impone las manos, y los unge con aceite en el nombre del Se\u00f1or. La liturgia de curaci\u00f3n divina expresa la fe en que Dios responde al quebrantamiento de la condici\u00f3n humana o restaurando la salud o bien concediendo la gracia necesaria para aguantar el sufrimiento. Cuando se presenta la muerte en la comunidad de los creyentes, el funeral constituye una oportunidad para centrarnos en el Se\u00f1or resucitado. La comunidad se solidariza con los deudos con compasi\u00f3n. La muerte nos recuerda que somos mortales y que esperamos la resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa misi\u00f3n de la Iglesia: en relaci\u00f3n con el mundo<br \/>\nProverbios 29:7; 31:9; Daniel 6:1-3, 111; Miqueas 6:8; Mateo 5:13-14,44; 26:52; 28:18-20; Marcos 16:15; Juan 18:36; Hechos 4:18-21; 5:29; Romanos 1:14-15; 12:2; 13:1-4; 1 Corintios 10:23, 31; 2 Corintios 5:16-20; 1 Pedro 2:9-17, 21-23; 1 Juan 2:15-17<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La misi\u00f3n de la Iglesia: en relaci\u00f3n con el mundo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">Jesucristo comisiona a la iglesia a hacer disc\u00ed\u00adpulos entre todas las gentes del mundo. Es vocaci\u00f3n de la iglesia compartir el evangelio en cada cultura y estrato de la sociedad. El evangelismo incluye invitar a las personas a una fe que salva en Cristo y a hacerse miembros de la iglesia responsablemente. Tambi\u00e9n es vocaci\u00f3n del pueblo de Dios ser una influencia redentora en el mundo, enfrent\u00e1ndose al pecado corporativo y procurando derrotar el mal con el bien. Hemos de ser una voz a favor de la justicia, la paz y la equidad. La iglesia reconoce el papel que ordena Dios en la sociedad para los gobernantes. Como cristianos, intercedemos en oraci\u00f3n por el Estado y por los que ejercen autoridad. A la vez, creemos que nuestra lealtad con Cristo y con la iglesia, que trasciende a las naciones, est\u00e1 por encima a la lealtad al Estado. Cierta participaci\u00f3n selectiva en los asuntos de gobierno es apropiada para los creyentes siempre y cuando su lealtad con Cristo y con los principios de su reinado queden salvaguardados escrupulosamente, y que el individuo que as\u00ed\u00ad participa vea incrementado su testimonio y servicio cristiano. Cristo am\u00f3 a sus enemigos y llama a sus disc\u00ed\u00adpulos a amar a nuestros enemigos. Seguimos a nuestro Se\u00f1or en la medida que constituimos un pueblo de paz y reconciliaci\u00f3n, que est\u00e1 llamado a sufrir y no a la lucha armada. Sin dejar de respetar a los que sostienen otras interpretaciones, creemos que la preparaci\u00f3n para la guerra y la participaci\u00f3n en la guerra son contrarias a las ense\u00f1anzas de Cristo. Asimismo, rechazamos todos los actos de violencia que menoscaban el valor de la vida humana. Al contrario, promovemos toda acci\u00f3n a favor de la paz, el servir a los dem\u00e1s cueste lo que cueste, y todo esfuerzo en el nombre de Cristo en pro de la justicia para los pobres y los oprimidos. Los que siguen a Cristo son extranjeros y peregrinos en el mundo, cuya vocaci\u00f3n es compartir la luz de Cristo. En la renovaci\u00f3n de nuestras mentes por virtud de la gracia de Dios, nos resistimos a conformarnos a nuestro mundo ca\u00ed\u00addo y corro\u00ed\u00addo. El inconformismo nos llama a rechazar el materialismo desenfrenado del mundo, su sensualidad y ego\u00ed\u00adsmo. Al contrario, procuramos expresar los valores del reinado de Dios mediante un estilo de vida modesto y sencillo.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"280\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nEsperanza eterna y juicio<br \/>\nSalmo 110:1; Efesios 1:20-23; Colosenses 1:19-20; Apocalipsis 11:15<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><span class=\"Estilo17\"><a title=\"VI\" name=\"VI\"><\/a><strong><span class=\"Estilo32\">VI. Esperanza eterna y juicio<\/span><\/strong><\/span><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">El destino final de todas las cosas est\u00e1 en las manos de Dios. En el momento fijado por Dios, la creaci\u00f3n se renovar\u00e1 en Cristo. Los reinos de este mundo se convertir\u00e1n en el reino de nuestro Se\u00f1or, y \u00e9l reinar\u00e1 para siempre.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nFin de esta era y el Regreso de Cristo<br \/>\nMateo 24:36-51; Hechos 1:11; 1 Tesalonicenses 4:13-18; 2 Tesalonicenses 2; 2 Pedro 3:11-18; Apocalipsis 19<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Fin de esta era y el Regreso de Cristo<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">El regreso de Cristo con poder y gloria es seguro y puede ocurrir en cualquier momento. Aceptamos la ense\u00f1anza del Se\u00f1or de que nadie sabe cu\u00e1ndo volver\u00e1. Entendemos que la Escritura nos ense\u00f1a que el conflicto entre Dios y Satan\u00e1s, entre el bien y el mal, se intensificar\u00e1 seg\u00fan nos acercamos al final de esta era. Cuando Cristo vuelva, los enemigos de Dios ser\u00e1n derrotados y el reino de Dios se establecer\u00e1 para siempre. La promesa de nuestro Se\u00f1or de que viviremos eternamente en su presencia brinda grande consolaci\u00f3n al pueblo de Dios. Nuestra respuesta consiste en esperar con alborozo, aguardar en vela, ser diligentes.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nLa muerte, el Juicio eterno y la Consumaci\u00f3n de todas las cosas<br \/>\nSalmo 92:7; Juan 3:18; 5:25-29; 1 Corintios 3:10-15; 15:27-28; 2 Tesalonicenses 1:5-9; Apocalipsis 20:10, 14; 21:22-27; 22:3<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">La muerte, el Juicio eterno y la Consumaci\u00f3n de todas las cosas<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">La muerte en la comunidad cristiana es un tiempo donde coinciden la tristeza y la esperanza. La separaci\u00f3n de los v\u00ed\u00adnculos humanos nos causa intenso dolor, sin embargo nuestra creencia en la segunda venida de Cristo es a la vez una esperanza en la resurrecci\u00f3n del cuerpo y en la vida eterna. Creemos que despu\u00e9s de la muerte, el esp\u00ed\u00adritu del creyente est\u00e1 presente con el Se\u00f1or. La Escritura nos promete una resurrecci\u00f3n corporal de los muertos, tanto los creyentes como los incr\u00e9dulos. Los que mueren en Cristo, junto con los creyentes que sigan en vida cuando Cristo vuelva, se alzar\u00e1n para recibir un cuerpo nuevo y glorioso, libre de debilidad y muerte. A los perdidos, sin embargo, les aguarda una resurrecci\u00f3n para condenaci\u00f3n. Dios juzgar\u00e1 con justicia cuando llegue el fin de esta era. Los que se han encomendado a \u00e9l y han seguido a Jes\u00fas con obediencia no ser\u00e1n condenados. Dios les recompensar\u00e1 conforme a la fidelidad que han manifestado. Los que no se salvan, sin embargo, ser\u00e1n castigados con destrucci\u00f3n eterna en el infierno, apartados eternamente de la presencia de Dios por haber rechazado su oferta de salvaci\u00f3n. El pueblo de Dios aguarda el cumplimiento de la promesa divina de un cielo nuevo y una tierra nueva bajo el gobierno de Cristo. El mal ser\u00e1 destruido y por \u00faltimo Cristo entregar\u00e1 todas las cosas al Padre.<\/p>\n<table border=\"0\" width=\"240\" cellspacing=\"0\" cellpadding=\"10\" align=\"right\" bgcolor=\"#ffff99\">\n<tbody>\n<tr>\n<td><strong><span class=\"Estilo14\">Base b\u00ed\u00adblica<br \/>\nExhortaci\u00f3n a la fidelidad<br \/>\nMateo 24:14; 2 Pedro 3:11-12; Apocalipsis 22:20<\/span><\/strong><\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p class=\"Estilo24\"><strong><span class=\"Estilo31\">Exhortaci\u00f3n a la fidelidad<\/span><\/strong><\/p>\n<p class=\"Estilo24\">O\u00ed\u00add la Palabra del Se\u00f1or: \u00ab\u00bfQu\u00e9 clase de personas deb\u00e9is ser? Deb\u00e9is vivir vidas santas y piadosas mientras aguard\u00e1is con esperanza el d\u00ed\u00ada de Dios y apresur\u00e1is su venida\u00bb. Las \u00faltimas palabras que tenemos de Jes\u00fas: \u00abS\u00ed\u00ad, vengo pronto\u00bb, nos llevan a vivir con expectativa jubilosa. Gracias a esta esperanza, perseveramos en las buenas noticias de Cristo y las difundimos, sabiendo que cuando el evangelio del reino haya sido predicado a todas las naciones, entonces llegar\u00e1 el fin. Am\u00e9n. Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas.<\/p>\n<p class=\"Estilo26\" align=\"center\">\n<p class=\"Estilo26\" align=\"center\">\n<p class=\"Estilo4\" align=\"center\"><strong>Traducci\u00f3n de Dionisio Byler<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pr\u00f3logo I. La revelaci\u00f3n y la Escritura La Escritura, registro de la revelaci\u00f3n La Escritura y la Iglesia II. Dios y la creaci\u00f3n La creaci\u00f3n&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"parent":46,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-47","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/47"}],"collection":[{"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/47\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1161,"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/47\/revisions\/1161"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/46"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/anabautistas.org\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}